No sueles tomar el café sino es sentado, pero en esta ocasión lo compraste para llevar (uno doble sin azúcar y poca leche entera) y te subiste al bus con destino al centro, ibas viendo a la ventana pues el día pintaba para uno, más que hermoso... soleado medio día pero lluvioso alrededor de las 6 pm, temperatura cómoda.
Cambiaste de transporte, al metro...mmm a las 10.45 am (le atiné??, es un problema el despertar pero en esa ocasión estabas decidido a salir antes de las 9 am de la cama), que por la fecha y la hora estaba más que "disfrutable", y aún así mucha gente de todo estilo.
Las imágenes te incitan siempre y desarrollan algunas veces pensamientos que no suelen hacerte feliz como cuando un niño de sonrisa particularmente opaca, que está tomado de la mano de su mamá mientras ella compra el boleto se nota inmutable a la magia, como cuando tú tenías 6 años, y de verdad intentabas jugar con tu hermano, pero las preguntas te acechaban
O como cuando la chica de cuerpo "exquisito" que iba por las escaleras contrarias del metro (castaña, de ojos grandes y casi regordeta) te mandó de regreso a tu primera vez, y también cuando el policía de los torniquetes te recordó a un maestro de la prepa que te enseñó más de lo que puedes agradecerle ahora... todo en un mismo momento sin poderlo describir... el paisaje te movía.
Entraste al vagón y decidiste no sentarte, así que aún con el café, los audífonos puestos y atento a la ventana iniciaste tu camino.
En la siguiente estación al abrirse las puertas se subió una chica linda con su novio... su aroma te regresó a ella... cerraste los ojos y aspiraste profundo, sin duda no era el mismo pero sí parecido, por lo que no pudiste evitar evitar el no voltear y los viste entrando tomados de la mano, ella delante de él, (pero la mano de él aferrándose a la de ella desde cualquier frente) se pusieron junto a la puerta y se dieron un gran beso, de los estéticos casi de película.
La chica era linda pero no se parecía a ella, y entonces empezaste a recordar todo el tiempo que habían compartido de alguna manera difusa y quizá hasta confusa, con su dinámica inadecuada, con sus intermitencias, ausencias y malas facetas, pero aún así al final viste sólo lo mejor de ella, porque en realidad eso era... tú mujer perfecta.
Y lo único que quería era amarte ya no en silencio, ya no desde lejos, sólo que como siempre el tiempo y el momento no fue el adecuado, o quizá nunca fuiste el indicado pero ella se aferró
Su piel rozando la tuya, sus labios recorriendo tu espalda, tus manos por sus muslos, los abrazos apretados y los besos bien logrados. Las platicas en la comida, el café en el desayuno, sus manos acariciando tu cabello, los momentos tomados de la mano, bailar con sabor, sentirse con pasión, los detalles en tu cumpleaños, pudo haber sido hermoso.
Qué pasó entonces? te preguntaste, y recordaste que habías huido, que te entró pánico, que tu volatilidad no te permitió seguir caminando a su lado... sacaste tu fono y buscaste su número, marcaste "El número al que está marcando ya no existe".
Ni siquiera había pasado tanto tiempo desde la última vez que la abrazaste y la viste dejándote partir con su lógica entera pero sus emociones en verdad lastimadas por completo... una vez más.
Marcas a alguien que sabes sin duda debe saber cómo localizarla y te dice "sabes que no puedo darte esa info, verdad?, lo siento, en serio..."
Todas las posibilidades de encontrarla, (a menos que, a ese alguien lo sometas a un exhausto interrogatorio, que sabes no estaría para nada bien) fracasan.
Sales del metro y tomas un bus al norte, llegas a su casa de la infancia con un poco de dificultad, tocas y abre...
Ella... mismas facciones un poco más delgada, mirada abierta, aroma perfecto, pelo suelto a media espalda...
- Hola!! no esperaba que estuvieras aquí, iba de paso (mentira!!) y quise ver si me daban tu número.
- Sabes que no te lo darían, quién te dijo que estaba aquí.
- Nadie, en serio, decidí hacerlo y mírate!!! te ves increíble, qué bueno que te encontré.
- Mmmm....gracias, puedo ayudarte en algo?
- No, mmm, no creo debas ser grosera.
- No lo soy pero no esperes que me alegre al verte, porque no es así.
- Wow!! podemos hablar
(Ella entra por unos segundos y vuelve a salir, cierra la puerta y comienza a caminar sin decirte nada, tú la sigues y llegan a un parque conocido, fueron como 7 minutos de silencio, solo la observabas caminando con esa cadencia en las caderas y la mano derecha ligeramente levantada, se veía hermosa...)
- Muy bien, te escucho (su actitud era fría, seria, su sonrisa ausente, su expresión constante)
- Mmmm (sonrisa de nervios, tartamudeabas, porque cierto!!, qué querías decirle???, no había ya palabras que cruzar). Pues quería saber de ti, cómo estás, que has hecho, cómo te ha ido???, no sé..
(ella en ese momento pensó:"típico nunca sabe, nunca supo y no creo lo sepa alguna vez; o sea qué mierda le pasa por la cabeza creyendo que puede ir y venir de esta manera por la vida de las personas??....es sorprendente!!, aún conserva esa mirada inquieta y la forma en levantar los labios antes de opinar que me encanta, mmm bueno encantaba. Mierda!!! no!!! no más. Para esto ahora)
- Listo ahí te va, estoy bien, nunca emocionalmente estable pero con lo mejor y feliz por ello. Estoy viviendo en Australia con mi esposo, trabajando en las 2 cosa que más me gustan, y cuidando a mi hijo (tus ojos se abrieron como nunca, no habían pasado ni dos años!!!), estudiando los fines de semana y aprendiendo cocina, bordado, tarjetería española y cerámica, además de escribiendo un libro y haciendo parachuting.
(Silencio casi sepulcral)
- Uffff, qué... b..i..e..n!!
- Sí, lo es... bueno... pues creo ya no hay más que contarte. Adios!
Ella empezó a caminar y tú te quedaste paralizado, demasiada información en tan poco tiempo y proveniente de alguien que sabes pudo haberte dado todo, la gloria y el infierno, el cielo y el viento... todo. Y ahora ya nunca la tendrías.
Las escenas fueron las siguientes:
La tuya
Cuestionamientos por todos lados, dolor, sorpresa, la veías alejarse y solo podías sentir, ni siquiera pensar, no sabías si te daba gusto por ella o si creerle (pues la conocías lo suficiente para saber que siempre era un reto robarle un beso, este sería uno??), no sabías si alcanzarla o qué carajos!!, se perdió dando la vuelta a la esquina.
La de ella
Caminó lo más rápido que pudo con las lágrimas en los ojos... y pidiendo que no la alcanzaras pues no resistiría sentirte sin desear que la abrazaras, pero tampoco resistiría tener que renunciar a ti una vez más tan solo porque el tiempo nunca ha sido su amigo, ni las circunstancias sus aliadas, pero la vida es sabia y aunque sabría porqué han sido así las cosas, y no pretendía ir en su contra, ya no.
Aquí es cuando uno que es espectador de esta escena se da cuenta que todo depende siempre del ángulo donde se vea, pues todo es relativo, nada es para siempre y el amor es injusto y no es seguro...Y sí, no te dolerá si te quedas quieto, pero ella decidió no desperdiciar su amor...

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