viernes, 23 de agosto de 2013

Y así....


El tiempo ha pasado y ahora eres imposible, la despedida no fue suficiente y ni siquiera hay heridas que puedan ayudar.

El tiempo ha pasado pero aún logro recordarte, cada vez que te veo parado en medio de la gente, viendo tu celular buscando... y aunque me encontraste, al final... al final no decidiste amarme.

El tiempo ha pasado y ahora eres imposible, tú decidiste por ambos y lo único que hice fue probarte cuánto pude amarte, pues me detuve y sólo me quedé observándote en mi memoria.

Los besos, los abrazos, los orgasmos, las noches y los días, aquellas risas, cuentos y manías vivirán por siempre aun y cuando el tiempo ha pasado...

miércoles, 14 de agosto de 2013

Skalera

La idea de sus piernas encima mientras la toca ligeramente alrededor de las caderas, tener su espalda pegada al pecho y sentir esa presión que su cuerpo ejerce, mientras hablan con los amigos reunidos para su cumpleaños número xx, le provoca esa peculiar sensación de cosquilleo, le enrojece la mirada y lo encierra en sus pensamientos.
Toma la cerveza bien fría del refri, justo para cerrar un día de primavera, y al agacharse para tomarla siente esa mano agarrando sin duda lo que en ese momento es suyo, la abraza fuerte y le dá el mejor de los besos, ahí se pierden hasta que una pareja de amigos llega a la cocina.
Salen al pasillo y las paredes se les interponen, se tocan hasta las ideas y humedecen sus labios, pasan sus lenguas por sus cuellos, sus ombligos, las manos pierden el sentido y lo prohibido se vuelve obsoleto. La ropa no es obstáculo para lograr la sensación de agitación que no puede ser culminada porque su teléfono suena y debe regresar a casa.
Lo importante de esto es que nunca supieron sus nombres, ella tenía los labios rosados y él el corazón en la mano.

jueves, 1 de agosto de 2013

Ata yakar li


En algún momento era común mirar de forma discreta todo mi  alrededor mientras tenía los oídos ocupados y los pensamientos, aún más; con un libro siempre en la mano y toda la templanza necesaria para andar sola a las 12 de la noche por lugares no tan recomendables.
Me era sustancial un beso y algunas manías sin fundamento persistían, también había menos horas de sueño y muchas, muchas de desvelos.
Podría decirle a un desconocido que tenía una  linda sonrisa o sonreirle al que estaba parado en el  andén contrario del metro.
Comía casi sin engordar pues aunque la complexión siempre ha sido regordeta había áreas que no crecían; casi nunca tenía los labios partidos, ni sufría de insomnio (no es que ahora sí, pero no conocía el concepto de manera vivencial, en ambos casos).
Mis preocupaciones eran escasas, y mis amores demasiados, podía amanecer en medio de un parque o me dormir debajo de la noche sólo con una fogata y aquellos brazos que me tranquilizaban o todo lo contrario.
Ahora… no es que eso no exista, pero lo real,  es que  es algo diferente.
Pues ahora…
La música está destina en carpetas que se disparan “aleatorias” en el tráfico, aunque casi siempre determino de alguna manera cuál de ellas sonará, pues depende mucho del día de la semana, la hora del día y del motivo en el corazón que me haga ir desde 80 km/hr a no más de 120; no es mucho quizá, pues en realidad la adrenalina puede matarme y eso no me da miedo.
Hay un libro en el asiento trasero del auto, otro en mi bolsa y un tercero en el buró  a lado de mi cama, pero la realidad es que aun así no leo como antes… eso es triste, qué hago al respecto: los lunes están destinados para 2 hrs de lectura en un café diferente cada vez. La semana pasada el chico que servía me dejó una nota en el recibo (algún día contaré lo que decía y lo qué pasó después).
La falta de ejercicio constante, los años y el consumo de algunas o varias cervezas se notan en las caderas;  el yoga da elasticidad, los patines firmeza, la elíptica ayuda al cardio, pero el sexo es lo que más favorece sin lugar a dudas, junto con aquellas clases donde siento que el corazón se me sale por esta falta de condición física pero no puedo mostrar debilidad alguna ya que estoy  al frente con la rutina que yo  misma odio  y amo… algo raro.
Ahora, le sonrío al conductor de a lado, o al  chico lindo de alguna esquina que hace malabares con trompos, aros, fuego… fuego es lo que me provoca en la mirada y se lo hago  notar; aunque la realidad es que tiene como 10 años menos que yo.
De amores…
Quizá porque no hubo tiempo de darme cuenta que no podía colorearme todos los rincones, pero sé que en el fondo lo extraño y siempre habrá un “Hubiera”  en todos los sentidos dimensionales que su partida y sobre todo, su decisión, significan.
Pero lo que me hace sonreírle hoy y siempre a ese recuerdo, es que fue mi máxima prueba de amor hasta el momento (si es que el amor en realidad las admite); pues no influí en sus decisiones, lo amé con todo en ese corto tiempo y le di, estoy segura, todos los motivos para recordarme siempre con la luna puesta en su cabeza y una gran sonrisa en esos labios que me transformaban la moral.
Las historias siempre serán recordabas y con el paso de tiempo un poco trastornadas, por mi falta de retentiva y también de importancia en mi presente; sólo sé que he escrito un suave tatuaje en las pieles de salvajes, que solo se ve debajo de sus párpados, y eso, eso, no se quita ni con las intenciones de aliviar las mordidas que dejaron en otros cuerpos por su falta de escrúpulos y ausencia de carácter, y en algunos casos, por su comportamiento ligado a los principios, pero los casos de este tipo fueron los escasos.
He desafiado los protocolos sociales porque  mi idea de AMOR es profunda, intensa, mítica, tal vez soberbia y es cierto que algunos han llegado a rozarme, otros a marcarme, pero solo uno a herirme de tal forma que a diario, al pasar por aquel lugar todo en mí se estremece, duele.
Quisiera odiarlo pero no puedo, porque mis emociones son más libres que mi lógica y puedo avanzar a diario porque sé que “ese él” está ahí solo viéndome caminar y recorriendo con una mirada un tanto lujuriosa mi silueta, porque a propósito buscará mis ojos y tomará mis labios desde antes que yo sepa que ya son suyos… está vez sí para SIEMPRE…

 Porque si siempre ha sido mucho tiempo, AHORA… mí siempre no tiene conteos.