sábado, 28 de septiembre de 2013

Demonios----------------------->

Cuando el sonido de tu voz, los instantes guardados, el deseo tranquilizado por mucho tiempo, los recuerdos de promesas falsas, de momentos alterantes, de silencios mal logrados, ausencias programadas, realidades absolutas, la imagen tuya absorbiendo mis fuerzas, tus labios en los míos y  demás elementos vivenciales se mezclan...
Es cuando la tranquilidad se pierde, los sonidos de esa lógica voz interior se pierden en deseos y solo puede pensar que hay bondad real en los corazones, porque aquella voz pasional ansía sentirte de nuevo, con esa forma tan intensa y radical, como solo ella te conoce... Pero continúa plena de ideales, asustada por momentos, tranquila los domingos, alocada por los jueves.

No me lees y no puedo sentirte, no me escribes y ya no puedo creerte, tengo tanto que decirte, olvidarte,amarte y dejarte, pero me rompiste las pestañas como nadie....como nunca, que si cierro los ojos al dormir, la luz suele entrar y cuando los abro siempre estas presente.

Se puede haber renunciado a propuestas, ignorado intensiones, sonreído por palabras que emocionan; pero se decide no absorberlas por que la imaginación aún perdura y te hace creer que habrá un guerrero único y decidido a LUCHAR POR '.................'  Y HASTA EN CONTRA DE SI MISMO, POR EL SIMPLE HECHO DE ESTAR UNIDOS.... de la forma que sea, si importar barreras de tiempo, espacio, forma y lógica.
Y sin embargo, es poco realista el creer que no piensas en mi como lo es pensar que ya no me importas, por que el sonido del viento pegando en las ventanas me hace saber que tengo frío porque no estas a mi lado calentando mi costado ni incitándome al pecado.
Porque aunque el jodido tiempo efímero ha hecho sus estragos, y todavía... Todavía te voy enterrando, lo cierto es, que con esto te sigo adornando de colores azules por lo menos en el pensamiento. Sin importar dónde, cómo o con quién estés...Lo único que evidente es, que no  es conmigo.
Aunque conmigo o sin mi,  reconociendo tu nombre y negando tu apellido; yo sigo intentando liberarme de un amor ideático, pues los cuentos existen, las palabras enamoran, las intenciones cuentan , pero las realidades te enfocan; puede que muchas veces a madrazos, pero otras... Otras solo haciendo esos sueños realidad. 

lunes, 16 de septiembre de 2013

Ark3t¥p0

Solo era la luz del pasillo lo que alcanzaba a iluminar el lugar, además de una pequeña lámpara conectada a un enchufe, que en realidad era el aromatizante.
No habían hablado en el camino, creían que no era realmente necesario, sus latidos estaban acelerados y las palabras estaban de más. Todo la culpa la tuvo el preciso instante en que se abrazaron por protocolos de educación y respiraron el aroma del otro... La sangre fluyó, las reacciones comenzaron y la química ordenó lo que seguiría.
A partir de ahora serán X y Y...
X iba adelante, abrió la puerta tranquilamente evitando mostrar sus mejillas coloradas para que Y no se diera cuenta de lo mucho que le producía, Y cerró sin hacer mucho ruido, las luces no se encendieron y decidió no esperar más...
Abrazó a X por detrás y pudo sentir el tamaño de sus caderas aún duras apretándole lo suficiente y en el punto exacto para lograr endurecerlo en segundos, nadie opuso resistencia a lo que sabían pasaría, X dejó caer su cabeza a lado derecho dejando descubierta parte de su hombro y espalda, Y sabía lo que le pedían, mordió fuerte sin lastimar, desde ese ángulo pudo ver como sus pezones crecieron y que aunque el contacto era poco, X estaba lista para recibirlo.
Con su mano izquierda sujetó su largo cabello y éste sería su control a partir de ahora, mientras la derecha tomaba el cuello, se deslizaba por el hombro, brazo, pecho, cintura, caderas para desabrochar el pantalón, metió su mano y comprobó su teoría.... más que húmeda. Y quería entrar ya sin más preámbulos, quería sentir esa humedad y ese calor cubriéndolo entero.
La mano derecha de Y jugó un momento entre sus piernas, mientras X se derretía y humedecía cada vez más, estaba en un viaje sin regreso, solo sintiendo, abrió los ojos y recordó dónde y con quién estaba, cómo la tenían, se quitó la blusa, no llevaba ropa interior arriba así que la mitad de su cuerpo quedó desnudo, se dejó solo los tacones de ese hemisferio, Y necesitaba poseerla, quitarle hasta el último gemido, pero debía esperar... tenía que intentarlo.
Giró a X para dejarla de frente, sus miradas se cruzaron, X lo retaba con esos ojos oscuros, la acercó más, su mano derecha rodeaba su cintura y la izquierda seguía enredada en su cabello, las respiraciones eran rápidas y fuertes, chocaban con las paredes, hasta tiraron una vela, mordió de nuevo su cuello, lamió sus desnudos pechos, recorrió su ombligo y le quitó los pantalones, estaba completamente desnuda y solo para Y, las miradas decían todo.
X humedeció sus labios y mordió el inferior, sin tocarlo dirigió a Y a una mesa baja donde pudo sentarse, X desabrochó la brageta metió su mano y sacó su miembro duro y grueso, quedó inclinada de tal manera que Y podía ver sus pechos y tocarlos, mientras con su suave boca jugaba a absorberle el alma, X cambió de posición y se puso en cuclillas muy abierta para que Y pudiera ver como con su mano libre se tocaba y metía hasta 3 de sus propios dedos, que luego ella misma probaba.
Y no podía más con sus ganas enormes de penetrarla, sentía que todo terminaría en la cálida boca de X,  no habría problema con ello solo que la tomó con ambas manos del cuello tan rápido que sin saber cómo, tenía a X con las manos en la pared, Y las sujetaba con una mano, las piernas de X totalmente cerradas, veía su espalda, podía tocar sus pechos o acariciar sus piernas, el pliegue entre ellas y sus nalgas le pertenecía, estaba adentro, apretado, caliente y muy, muy duro, con la mano libre tocaba el clítoris, el escuchar el sonido de su pelvis chocar contra sus nalgas, de su miembro entrar y salir a su antojo y los gemidos casi celestiales de X lo enloquecían , quería terminar ya sin duda, no podría aguantar más.
Separó sus piernas e hizo que X se agachara hasta el piso sin doblar las rodillas, lo que vio no le permitió seguir, penetró duro y hasta el fondo imaginando y sabiendo que si bien ahora estaba en su vagina, cuando Y quisiera podría estar en aquel templo que veía ahora, tomaba a X fuerte de esas caderas y sabía que le gustaba como enterraba sus uñas en ellas, era el paraiso, la velocidad aumentó y los gemidos se hicieron.más fuertes.
Cerró los ojos, perdió la cabeza, la sangre le hacía explotar el corazón y sin poder contenerse se vino dentro de ella como nunca, le arrojó hasta la poca decencia que le quedaba, esa mujer lo volvía loco. Si fueron 3,5,10 minutos después de ello, no lo supo. La abrazó a su cuerpo y ahí espero, después Y se salió lentamente y la giro despacio como si se fuera a romper, sus ojos eran reales, su boca traicionera pero no le importaba se fue acercando poco a poco a ella.... de pronto sintió un fuerte movimeinto, abrió los ojos asustado y escuchó que el avión a Bruselas había aterrizado.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Sonrisas

La lluvia casi torrencial de aquella noche, enfrío su cuerpo, dejó salir algunos suspiros… Dónde estaría?, qué hacía?...
Las múltiples almohadas ayudaron a calmar la particular opresión en el pecho, cerró sus ojos y logró recordarlo, pero notó que cada vez que algo así pasaba, las imágenes eran borrosas, las palabras confusas y los gemidos difusos, lo estaba olvidando.
Así le ha sucedido desde siempre, una intensidad absoluta y tan incondicional que cuando ha decidido no volver a recordar más, las personas dejan de importarle lo suficiente como para ya ni siquiera poder describirlas.
La noche dio pasó a la madrugada, hizo el ritual al levantarse, estirar, calentar agua para té, una fruta, la ducha, crema, perfume, vestirse, preparó su café y la comida para el día, salió corriendo.

Una vez en el auto cambió un poco la ruta y de hecho los planes, antes de la clase, pasaría por un pan de chocolate (raro porque casi no le gusta el dulce). En el camino todo fue rápido, en un alto en medio de una de las principales avenidas de está caótica ciudad, mientras cantaba y sonreía porque ese día era un nuevo día… lo vio pasar con un café en la mano, no llevaba portafolio y su vestimenta era muy él, casi los mismos tonos, la complexión un poco más robusta por la edad y los años.

Había tiempo de sobra para tocar la bocina, o para bajar el vidrio y llamarle, para quizá aventarle el auto y que notara que ahí estaba ella; lo observó con  gran emoción, con una suave sensación y por esos ligeros instantes todo el escenario de ese momento, los ruidos y la gente desparecieron. La bocina del carro de atrás la sacó de su implosión a aquellos recuerdos que por unos pocos meses le hicieron de la vida un deleite, el verde se había puesto.

Ella avanzó normal, con la misma velocidad de siempre, la sonrisa habitual de un jueves por la mañana (que es la misma del resto de la semana jajaja). Y lo dejó ir…. de nuevo.
Esa fue la última vez que supo de él.