viernes, 25 de octubre de 2013

::Dibújame un rayo en la espalda::

De los cuarenta colores que yo sé pintar  
Eres ese color que no lo puedo ni soñar  
Ven aquí, necesito imaginarte  
Ay!  amor, paso el día pintándote  
Y qué difícil es limpiar el aire de tú piel  

Pintar es más que amar  
Pintar es crearte  
Es hacer de tí una obra de arte  
Tengo tú imagen en el pincel  
Borrosa entre mis dudas  
Ay! amor paso el día pintándote  
Estás tan dentro de mí que estás quemándome 

Pintarte es casi, casi como inventarte  
Es hacer de tí una obra de arte  
Te estoy buscando  
Por las esquinas de la razón  
Pero tú imagen huye siempre de mi voz  
Ay! amor, paso el día pintándote  
Ay! amor y tú nombre quemándome  
Y qué difícil es copiar el aire de tú piel  

Ay! amor  
Ay! amor, paso el día pintándote  

Una vida entera amándote...

sábado, 19 de octubre de 2013

Un día más

Cada letra que no me regalas, cada momento que se me va sin tus besos aunque sea en mi imaginación, todas las palabras que ya no tengo; hacen de mi una sombra de mis propios fantasmas, pues me alejan más allá de los metros debajo de su sombrero.

Tiendo a brazos que me son ajenos, a momentos que no me mantienen despierta y a solo pensar en el instante que me haga ya nunca más recordarte y esta vez... Esta vez ni mencionarte o nombrarte.

Me viste caminando mientras me tomaba de la mano, nos deteníamos para besarnos y yo sonreía... Sin embargo, decidiste hablarme y con tu simple boca mentirosa volver a cargar mi mundo de ese tipo de deseo que estaba reguardado pues es lo más peligroso que tengo y con el que solo tú puedes negociar.
Aunque  muy frecuentemente las lágrimas son la última sonrisa del amor, hace mucho que no sonrio y quisiera hacerlo contigo pero solo tengo un día más y ese lo usaré para negarte, negarme, negarnos...mientras tú, sigues conversando con la otra....realidad.





domingo, 13 de octubre de 2013

Y cuando...

Leí esto en tu espalda mientras lo noche caía, la temperatura exterior bajaba pero la nuestra crecía, exacto ahí fue cuando supe que eras el mejor libro que podría tener...

Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo para mí. 

Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo. Tú vienes toda entera a mi encuentro, y los dos desaparecemos un instante, nos metemos en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo hambre o sueño. 

Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay horas, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quién podría quererte menos que yo, amor mío?
JS



lunes, 7 de octubre de 2013

Una última vez...




Antes de cambiar de rumbo sin avisar, de tomar decisiones egoístas  y seguir jugando a la adultez y sobre todo "madurez".
Se puso a jugar a las relaciones, pero  evolutivamente el espacio y el tiempo no han cambiado, las mismas rutinas....
En realidad no hay otra última vez, la última es única y ya existe desde hace varios, varios días.

jueves, 3 de octubre de 2013

After Hours

Cierro mis ojos pero altero más mis pensamientos, no dejo caer la nota final de esta partitura que tú escribiste en mi piel, aún y a pesar de saber que esa sinfonía no la estás tocando conmigo.
Si saber que veré dentro de tus ojos de nuevo la belleza de lo prohibido y eso te alejará por completo de mis sueños, aunque eso signifique no recordarte más el resto de mis días... vendería mi alma por no tener que pensarte ni un instante más.