Tiendo a brazos que me son ajenos, a momentos que no me mantienen despierta y a solo pensar en el instante que me haga ya nunca más recordarte y esta vez... Esta vez ni mencionarte o nombrarte.
Me viste caminando mientras me tomaba de la mano, nos deteníamos para besarnos y yo sonreía... Sin embargo, decidiste hablarme y con tu simple boca mentirosa volver a cargar mi mundo de ese tipo de deseo que estaba reguardado pues es lo más peligroso que tengo y con el que solo tú puedes negociar.
Aunque muy frecuentemente las lágrimas son la última sonrisa del amor, hace mucho que no sonrio y quisiera hacerlo contigo pero solo tengo un día más y ese lo usaré para negarte, negarme, negarnos...mientras tú, sigues conversando con la otra....realidad.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario