jueves, 21 de noviembre de 2013

:::::Mi mujer::::

Aquella a la que jamás se le transparenta su ropa interior porque no la lleva puesta , ya que sabe que eso me vuelve loco.
Que detiene su copa con dos dedos y le deja bien marcados sus carnosos labios y no de labial, si no de su propia piel que parpadea al sonar de mis susurros.
La que al despertar se estira, talla sus ojos y está lista para "hacer pedo" por todo, pero que mantiene esa mirada dulce y sus pucheros de niña que me hacen revolotear los sentidos encendidos o apagados... Al final como sea, son suyos totalmente.
Aquella que me empieza hablando del Efecto Tequila, después, de la carga sociocultural de toda una nación o género sexual, para continuar con los pequeños detalles que hacen de un gran día algo más memorable; para casi terminar con sus miedos y fantasmas,y después  culminar con sus mejores relatos sexuales.
Toda una diva del andar en tacones de 10 cms que sabe de literatura sin recordar el autor, título y temática de un libro al mismo tiempo, aunque lo haya leído y además, que sea su favorito!.
No sabe un carajo de deportes o religión, pero símla manera exacta de provocarme sin tocarme, cocinar mi comida preferida y hacer que me venga en ella solo con pedirlo.
Me deshace cuando sonríe o me sirve la cena en aquella mesa incómoda, todo al mismo tiempo.
La que cocina con placer siempre y cuando yo deje la cocina reluciente de nuevo y que al terminar me ofrece todo....sobre, encima, debajo, alrededor y por detrás de la mesa.
Me seduce sin importar el o la hora del día, pues todos sus días es capaz de regalármelos  a cambio de sus egoístas orgasmos, sus amables respuestas, sus no tan tiernos "así es la vida: llena de decisiones, buenas o malas al final eso jamás importa",  pero por sobre todo de sus constantes caricias con o sin  sus eminentes paradojas.
MI MUJER la que llora con personajes, películas e imágenes en cada luna llena pero que en todas las batallas esta alerta y en expectativa de lo que sea que ocurra o no.
Así es ella, la que ahora tiene su costado recargado en el mío y a la cual no he penetrado ni mucho menos conocido su nombre.
Porqué?... Quiero pensar que es porque  me da miedo lo desconocido y porque mis inseguridades  me  limitan, porque su personalidad me confunde y porque aunque deseo soñarla siempre... Siempre sabré que su corazón es de otro.

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